
Elena Gutierrez Guaca
Terapeuta sistémica – Reprogramación y Tameana
Tomar la vida de los padres es el primer acto de amor y reconciliación con el destino propio. Fundadora de R’Solverte ha desarrollado una práctica profesional anclada en el respeto profundo por la vida, sostenida por su propia luz interior y su experiencia. Su enfoque está centrado en el servicio a la vida y a los procesos de transformación personal, esta terapeuta se distingue por su capacidad empática, su calidez y un compromiso genuino con el bienestar del otro. Posee una combinación singular de creatividad, liderazgo, alegría y claridad, que se traduce en un acompañamiento amoroso y eficaz. Su vocación se sustenta en la entrega generosa del conocimiento adquirido a lo largo de su camino personal y profesional.
Después de un año de trabajo continuo en consultas individuales, desarrolló una técnica propia que integra herramientas de reprogramación con trabajo de campo sistémico. Esta metodología surge de su experiencia directa con usuarios y de la necesidad de abordar los retos de forma más profunda y transformadora.
El proceso terapéutico que ofrece inicia con un espacio de escucha activa. En esta primera etapa se identifican los desafíos que atraviesa la persona consultante, explorando tanto el entorno como los diálogos internos y las dinámicas externas. Desde una mirada integrativa, aplica técnicas de observación y análisis que permiten acceder a información de la mente consciente e inconsciente.
La segunda fase del proceso se apoya en el trabajo de constelación familiar individual. Esta herramienta se lleva a cabo mediante representaciones simbólicas, realizadas por la terapeuta en conjunto con el usuario. En ciertos casos, se incorpora un tercer representante del equipo terapéutico de R’Solverte, lo cual enriquece la experiencia al ofrecer una perspectiva más completa del sistema familiar implicado.
La reprogramación mental permite al consultante identificar y transformar creencias limitantes que condicionan su realidad. A través de ejercicios personalizados que se implementan fuera de la sesión, la persona aprende a desarrollar mayor conciencia, recursos internos y herramientas de autogestión emocional. El objetivo es avanzar hacia una vida con mayor autonomía y coherencia.
En cuanto a las constelaciones familiares, estas facilitan la reconciliación con vínculos fundamentales como los padres, la pareja o la familia en general. Permiten incluir lo excluido, soltar cargas ajenas, ver lo que antes permanecía oculto, y ocupar el lugar que legítimamente corresponde dentro del sistema. Todo esto abre paso a un mayor equilibrio interno y externo.
Cuando el proceso terapéutico se extiende en el tiempo, se integran otras herramientas complementarias como la astrología, la numerología y la terapia energética Tameana. Estos recursos permiten abordar los retos de manera más holística, atendiendo también dimensiones espirituales y simbólicas del ser.
En etapas avanzadas del proceso, especialmente con usuarios que poseen un mayor nivel de autoconocimiento, se enseñan técnicas de invocación para la creación consciente de la realidad. Esta parte del trabajo propone una evolución hacia la co-creación activa de una vida más alineada con el propósito del alma.
El propósito final de esta propuesta terapéutica es que cada persona logre autonomía en su camino personal. El enfoque invita a que cada individuo aprenda a autogestionarse emocional, mental y energéticamente, desarrollando la capacidad de convertirse en su propia guía.
“Si alguien te dice que es espiritual, mira su vida.”
Porque la espiritualidad, desde esta mirada, no es teoría, sino una forma concreta y coherente de vivir.